viernes, 24 de diciembre de 2010

Mis Viejos.....

Estaba solo con mi esposa a la mesa… cuando en ese instante, no se de que forma vinieron a mi mente mis padres… recuerdo que hace unos años atrás al llegar las fiestas navideñas, las celebraciones con amigos y demás… optaba siempre por asistir a esas reuniones en vez de pasarla con mis padres.

Mi padre siempre quizo que toda la familia la pasara junta, aunque sea el último día del año y por la mala costumbre que había tomado de irme y alejarme, los dejaba solos… Mi hermano mayor tenia su novia y pasaba esos días con sus suegros y yo con mis amigos.

Lo único que nos pedía era que el día ultimo del año lo esperáramos con el y con mi madre… ¡nunca lo pudimos cumplir!

Mi hermano mayor ya con familia salía a donde los suegros a pasar esos días… yo en cambio me la pasaba con mi novia y luego los amigos…

Siempre preferimos estar con otras personas pero nunca con nuestros padres, nuestras atenciones y afectos eran para otras personas.

Una noche de diciembre, mi hermano mayor nos convocó a todos los demás, para hacernos saber, que deberíamos pasar más tiempo con nuestros padres, ya que nunca después de haberse acompañado, habían pasado un fin de año con ellos.

¡Todo estaba listo!

Eran las 7:00 p.m. y les dije a mis padres que iría a comunicarles a mis amigos que no pasaría el fin de año con ellos sino con mi familia.
Mi padre dijo:

¡Haces bien hijo, para que no te vayan a esperar!, y me dio una palmada en el hombro y me brindó una bella sonrisa.

Cuando Sali me esperaba un amigo y le comente que haría esa noche. Mi amigo me dijo que estaba bien pero que fuera a salidar a su familia y a tomar unos tragos, esa visita se alargo hasta casi antes de la media noche, tiempo en el cual, pensé muchas veces que en mi casa habrían de estar mis hermanos, ¿y yo?, acá sin cumplir lo que había prometido a mis hermanos sobre esa noche.

Ya un tanto arrepentido por no haberme ido de inmediato, me retiré sin siquiera avisarle a mi amigo, presentía que me habría de recibir un buen regaño por parte de mis hermanos y ver el rostro de mis padres, enojados conmigo.

Cuando iba llegando a casa, no percibí alboroto alguno de parte de mi familia, pensé que por estar fría la noche se encontrarían al interior de la casa con mis padres. Entré por la puerta de atrás para no ser tan obvio, al menos si me preguntaban diría que estaba dormido, así que no habría ningún problema.

En verdad, ahora que lo recuerdo, una lágrima se desborda de mis pupilas.

Cuando abrí la puerta no oí ningún ruido, sólo escuché la conversación de mi padre con una voz quebrada por el llanto diciéndole a mi madre:

¡Vieja, no vino nadie, ni siquiera el Ricardo está con nosotros!

¿Qué hemos hecho con nuestros hijos que ahora no quieren estar aquí, con nosotros?
Con nosotros, con sus propios padres, en esta casa que construimos para ellos con todo nuestro amor, esfuerzo y trabajo

¿Por qué no nos pueden dedicar un día?..., si nosotros les dedicamos toda nuestra vida".


Se oía una onda tristeza en sus palabras, que no tuve valor ni siquiera para acercarme.

Seguí oyendo a mi madre que le contestó con unas palabras que aún retumban en mis oídos.

"¡Viejo, no te preocupes!

¡Mira los padres tenemos que entender que sólo estaremos en el pensamiento de los hijos cuando están pequeños!

Pero cuando crecen, ese pensamiento lo ocupan en otras cosas y personas como la escuela, sus tareas, la diversión, sus amigos, las fiestas y después en el noviazgo, el trabajo, la esposa, sus propios hijos.

Sus ocupaciones y preocupaciones son otras...

y nosotros no somos parte de ellas.

Quédate tranquilo 'Viejo'...

Lo que les dimos e hicimos fue por amor.

¿Tú crees que preferirían pasar la noche de fin de año con un par de viejos que ya no pueden bailar, que ya no tienen gracia para nada?, que se cansan de todo...
¡Anda, anímate...!

¡Mira, voy a poner los 5 platos sobre la mesa, y al que vaya llegando le iremos sirviendo!"

Sentí un nudo en la garganta enorme que no me dejaba respirar, me sentí tan desagradecido, tan mal hijo, tan avergonzado conmigo mismo,

¿cuánto tiempo le he dedicado a otras personas y actividades nada importantes comparadas con mis padres?

¿Cuántas veces he dejado de abrazarlos, besarlos y decirles cuanto los amo porque estoy tan ocupado?

Salí de donde estaba y abracé a mi padre y le pedí perdón, luego fui con mi madre, y le besé sus manos y me arrodillé, ella me acariciaba los cabellos mientras mi padre se secaba las lágrimas y dándome la mano me sentó a su derecha y dijo:

"¡No es necesario que estén todos, uno solo representa a los demás."

Vieja', sirve la cena! ...

¡QUE MI FAMILIA HA LLEGADO!"

Hoy mis hijos no están conmigo y en mi mesa están los dos platos servidos, en cuanto llegue uno, tan solo uno, entonces mi familia habrá llegado.


¡Aprovechen a sus padres en vida!...

¡No los descuiden, que cuando no los tienes quisieras un solo minuto para poder abrazarlos y decirles cuanto los amas!



Buen Dia para Todos.

Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo.

2 comentarios:

  1. pu.... que buena historia.. pero mejor el mensaje mujer... mmm como qqisiera tener una familia completa.:/

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar