viernes, 27 de abril de 2012

Narrando Historias...


La única y mejor forma de salir de la realidad es sin duda narrando historias... es ese momento en que olvido todo a mi alrededor (mas que todo trabajo) y me remonto al hecho narrado... es cuando viajo de mano con la imaginación, mostrándome todas esas cosas que han pasado... los errores cometidos, los gritos que he recibido, los golpes que quedaron en un pasado perdido, dejando muchas experiencias y lecciones de la vida.
Aun no he volado sobre las nubes... pero para eso solo falta el polvito blanco que campanita suele dar a PetterPan.... y así viajare libremente sobre montañas y volcanes... recuerda... deja tu mente libre y veras como sale todo.

                                                                                                     
Errores todos vamos a tener... pero la historia debe continuar...

viernes, 13 de abril de 2012

EL DESAFÍO...


En aquellos días en que Dios acostumbraba a vivir en la tierra, un viejo campesino fue a verle y le dijo:
-    Mira, tú debes ser Dios y debes haber creado el mundo, pero hay una cosa que tengo que decirte: No eres un campesino, no conoces siquiera el ABC de la agricultura. Tienes algo que aprender.

Dios le contestó:
-    ¿Y cuál es tu consejo?

El granjero le dijo:
-    Dame un año y déjame que las cosas se hagan como yo quiero y veamos qué pasa.  La pobreza no existirá más.

Dios aceptó y le concedió al campesino un año.  Naturalmente pidió lo mejor y sólo lo mejor: ni tormentas, ni ventarrones, ni peligros para el grano.  Todo confortable, cómodo y él era muy feliz.  El trigo crecía altísimo.  Cuando quería sol, había sol; cuando quería lluvia, había tanta lluvia como hiciera falta.  Este año todo fue perfecto, matemáticamente perfecto.

El trigo crecía tan alto, que el granjero fue a ver a Dios y le dijo:
-    Mira, esta vez tendremos tanto grano, que si la gente no trabaja en diez años, aún así tendremos comida suficiente.

Pero cuando se recogieron los granos, estos estaban vacíos.  El granjero se sorprendió, entonces le preguntó a Dios:
-    ¿Qué pasó, qué error hubo?

Dios le dijo:
-    Como no hubo desafío, no hubo conflicto, ni fricción, y tú evitaste todo lo que era malo, el trigo se volvió impotente. 
 
Un poco de lucha es imprescindible. Las tormentas, los truenos, los relámpagos, son necesarios, porque sacuden el alma dentro del trigo.  La noche es tan necesaria como el día y los días de tristeza son tan esenciales como los días de felicidad.  A esto se le llama entendimiento. Entendiendo este secreto descubrirás cuán grande es la belleza de la vida, cuanta riqueza llueve sobre ti en todo momento, dejando de sentirte miserable porque las cosas no van de acuerdo con tus deseos.
 
Autor Desconocido.